Terapia Visual Comportamental en las dificultades de Aprendizaje


Terapia visual neurocognitiva y comportamental


Los primeros meses de vida son fundamentales para el futuro desarrollo motriz, cognitivo y emocional, de ahí que sea muy importante revisar la visión lo antes posible: en los primeros días o semanas de vida. NUNCA ES DEMASIADO PRONTO.

Pero la visión es mucho más que ver o mirar. Es un elemento fundamental para el aprendizaje y por ello su desarrollo va ligado al desarrollo de la persona. Es más, hay una relación bidireccional entre la visión y el desarrollo global del niño, por lo que la existencia de un impedimento en alguno de los dos puede comprometer los aprendizajes presentes y futuros.


Teniendo en cuenta lo expuesto, la terapia optométrica neurocognitiva y comportamental  une la visión al desarrollo y busca los momentos claves  en los que la aparición de dificultades puede poner en peligro la adquisición de procesos de aprendizaje eficientes.  Para ayudar a superar con éxito estos retos, se trabajan aspectos tales como la coordinación ocular, la relación entre los hemisferios del cerebro y la lateralidad. El objetivo es provocar una nueva organización de estos procesos que mejore aspectos clave como la memoria de trabajo, la atención, la coordinación y el control motriz, el pensamiento fluido, la expresión verbal y los procesos de lectoescritura y comprensión.

El primer paso es la realización de una evaluación que comprende no sólo la agudeza visual (ambliopías), sino también como trabajan los dos ojos a la vez (convergencia, divergencia y acomodación; estrabismos…), los movimientos oculares, las habilidades perceptivas y atencionales, la inteligencia fluida, los conocimientos previos, cómo se procesa la información recibida, el proceso lector, la compresión, la escritura, el control bilateral de las diferentes partes del cuerpo, evaluación del desarrollo a través de la persistencia de reflejos primitivos, etc.

Finalmente, en función de los resultados obtenidos, se confecciona un proyecto de terapia visual neurocognitiva personalizada para cada niño, que le ayudará a superar esas dificultades que comprometen su desarrollo.

Esta terapia puede incluir terapia visual, terapia perceptiva, terapia del movimiento rítmico TMR(Dr. Harald Blomberg), Syntonics, terapia de estimulación neuroauditiva(SENA) y biofeedback para los trastornos de la atención a través de las ondas cerebrales que emite nuestro cerebro cuando estamos concentrados o relajados.